Trump nombra a Stephen Miller, el "arquitecto" de su política migratoria, como nuevo jefe de gabinete de la Casa Blanca

    • Autor, Madeline Halpert
    • Título del autor, BBC News
  • Fecha de publicación
  • Tiempo de lectura: 5 min

El presidente Donald Trump anunció este viernes que Stephen Miller, considerado el arquitecto de su agresiva política migratoria, reemplazará a Susie Wiles como jefe de gabinete de la Casa Blanca.

En un mensaje compartido en su red Truth Social, Trump lo describió como su "más leal y confiable aliado" y dijo que tomó la decisión porque "quería hacer un cambio".

La noticia llega después de que los republicanos sufrieran una serie de importantes derrotas el martes en las elecciones de medio mandato que llevaron a la pérdida del control de ambas cámaras del Congreso.

Los analistas concuerdan en que los resultados son en parte el reflejo de la frustración de los votantes ante la situación económica, que Trump había prometido mejorar, y el malestar hacia la política migratoria del gobierno federal.

Leal a Trump y uno de sus aliados más cercanos, Miller apoyó al presidente después de su derrota en las elecciones de 2020 y ha sido el arquitecto de algunas de sus políticas de inmigración y deportación más controvertidas.

Funcionarios de la Casa Blanca le dijeron a Reuters que la elección de Miller sugiere que Trump adoptará un enfoque agresivo en la política interna.

Las críticas al nombramiento no se han hecho esperar.

El líder de los demócratas en el Senado de EE.UU., Chuck Schumer, prometió oponerse con fuerza al nuevo jefe de gabinete.

"Stephen Miller es el arquitecto de las políticas más bárbaras e inhumanas de esta administración. Trump no podría haber hecho una peor elección. Nuestras mayorías demócratas lo enfrentarán en cada paso del camino", publicó Schumer en X.

El ascenso de Miller al poder

Nacido en 1985 en el seno de una familia judía de Santa Mónica (California), Miller mostró desde muy joven un marcado interés por la política, influenciado por figuras y medios con posiciones conservadoras.

A los 16 años escribió una carta a un periódico local criticando la falta de patriotismo en su instituto, posicionándose como un activista conservador que, entre otras cosas, exigía a los estudiantes latinos que hablasen solo inglés en clase.

Su formación política se consolidó en la Universidad de Duke, donde se graduó en Ciencias Políticas en 2007 y protagonizó un episodio que, según expertos, daría un temprano impulso a su carrera.

Miller se erigió como defensor de un grupo de jugadores del equipo universitario de lacrosse acusados de violación que finalmente probaron su inocencia, en un caso que alcanzó cierta relevancia mediática.

Fue en este periodo cuando empezó a vincularse con figuras controvertidas como Richard Spencer, un conocido supremacista blanco, si bien el asesor republicano negó que tuvieran una relación cercana.

Tras graduarse, trabajó como asesor de comunicaciones para congresistas republicanos y en 2009 se puso al servicio del entonces senador Jeff Sessions, conocido por sus posturas de línea dura en inmigración.

Bajo la tutela de Sessions, Miller jugó un rol clave en la oposición al proyecto de reforma migratoria bipartidista en 2013, consolidando su reputación como detractor de las políticas de fronteras abiertas.

En 2016 se unió a la campaña presidencial de Donald Trump como asesor de políticas y redactor de discursos.

Se atribuye a Miller el tono nacionalista y antiinmigración de las alocuciones de Trump, como el discurso inaugural de 2017, así como el diseño de dos de las medidas más polémicas de su primer gobierno: el veto migratorio a países de mayoría musulmana y la separación de familias de migrantes irregulares.

Según Politico, fue su capacidad para interpretar y amplificar la visión de Trump lo que lo consolidó como una figura indispensable dentro de su primer gobierno entre 2017 y 2021.

Desde entonces, Miller es conocido por su enfoque radical sobre inmigración y su habilidad para transformar ideas extremas en políticas concretas.

Para su segundo mandato, Donald Trump confió a Stephen Miller un poder más amplio sobre la agenda migratoria al convertirlo en la principal figura decisoria junto al "zar de la frontera", Tom Homan.

Desde su puesto como subdirector de política y asesor de seguridad nacional, Miller lideró la redacción de una avalancha de órdenes ejecutivas para poner en marcha la agenda migratoria de Trump, que prometió acabar con el flujo de inmigrantes irregulares y deportar a aquellos que ya estén en suelo estadounidense.

Sustituto de la poderosa Wiles

En una publicación en Truth Social, Trump dijo que Wiles hizo un trabajo "sobresaliente" y que pasará a formar parte de la "Operación política de Trump".

En un comunicado, Wiles expresó que formar parte del equipo de Trump ha sido "el honor de toda una vida".

"Estoy muy orgullosa de haber participado en todo lo que hemos logrado juntos, desde asegurar nuestra frontera y reducir impuestos hasta fortalecer nuestra economía y poner a EE.UU. por encima de todo", dijo.

"Aunque mi función cambie, mi compromiso para con el presidente y nuestra misión nunca lo hará".

Wiles, de 69 años, es considerada una de las figuras más poderosas del gobierno de Trump y alguien especialmente cercana al presidente.

Cuando a principios de este mes le preguntaron si Wiles podría ser reemplazada pronto, Trump respondió que había "cero posibilidades".

"Susie está aquí y va a estar aquí durante mucho tiempo", subrayó.

Wiles luchó recientemente contra el cáncer y anunció en septiembre, seis meses después de su diagnóstico, que la enfermedad estaba en remisión.